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martes, 11 de octubre de 2011

LA ACCIÓN POLÍTICA COMO TEATRO DE GUERRILLA (CHARLA/DEBATE)


Proyección de fragmentos de Chicago 10 (Brett Morgen, 2007) y debate.
Introducción y moderación a cargo de Amador Fernández-Savater, editor de Acuarela Libros y responsable del blog “Fuera de lugar” (blogs.publico.es/fueradelugar).
VIERNES, 14 DE OCTUBRE, A LAS 19:00. EN LA CASA DEL BARRIO. 


Quiénes fueron los Yippies?
Los miembros del Youth International Party (Partido Internacional de la Juventud) conocidos como Yippies, fueron una rama de los muchos y variados movimientos sociales vinculados a  la Nueva Izquierda (New Left) norteamericana de los años 60. Como casi todos ellos, los  Yippies también se enfrentaron a la guerra de Vietnam así como al resto de expresiones  derivadas del statu quo estadounidense o Amerika, como les gustaba llamarle a ellos, con k de Ku Klux Klan.
Lo que diferenció a los Yippies del resto de movimientos sociales de la época fue, sin duda,  las tácticas que llevaron a cabo para tal fin. Para los Yippies, la política no pasaba por la conciencia, era más bien algo irracional; algo que tenía que ver más con los sentimientos que con el intelecto. La política Yippie pasaba por el cuerpo, debía “atravesarte”; de ahí  que la imagen, lo visual, fuese siempre para ellos tan importante; tanto que llegaron a afirmar que lo que de ellos se dijese carecía de interés, lo que al Youth International Party le importaba de verdad era ser visto. “La historia está en las imágenes, no en las palabras”, decían, de ahí su interés en los medios de comunicación.
Los Yippies, en la estela de Marshall Mcluhan, entendían la revolución como una lucha de símbolos, un campo de batalla en el que los signos servían a modo de armas. A la fabricación de esas armas dedicaron gran parte de sus esfuerzos activistas. Muchas de ellas (guerrilla de la comunicación, creación de mitos, performance callejera, humor y absurdo) han sido retomadas por movimientos políticos recientes. ¿Qué continuidades y discontinuidades podemos establecer entre el ayer de los yippies y nuestra actualidad? ¿Cómo pensamos hoy la relación entre política, imagen y medios de comunicación?


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lunes, 10 de octubre de 2011

CÓMO SER UN YIPPIE - JERRY RUBIN


[HAZ CLIC SOBRE LA IMAGEN]


Fumamos mucha hierba para poder abordar el problema lógicamente:
Es una revolución juvenil.
Y de Youth.
Es una revolución internacional.
I de International.
Es gente que intenta llevar significado, diversión, éxtasis a sus vidas: una fiesta.
P de Party.
¿Qué nos sale?
Youth International Party.
Paul Krassner se puso en pie de un salto y gritó:
-¡YIIIIIIIIIIIIIPPIEEE! ¡Somos yippies!
Había nacido un movimiento.
[…]

El cometripis marxista, el bolchevique psicodélico. No estaba a gusto en el ESD [Estudiantes por una Sociedad Democrática] y no era ni hippie del flower power ni intelectual universitario. Un fumeta politizado. Un híbrido de la Nueva Izquierda y los hippies, algo nuevo y diferente.
Un pendenciero pasota con una pistola al cinto. Tan feo que su aspecto asusta a la clase media.
Un pedazo de cabrón melenudo, barbudo, piloso y chalado cuya vida es teatro y a cada momento crea una nueva sociedad mientras destruye la antigua.
La realidad estaba ahí. Hacía falta un mito para acrisolar esa energía.
[…]

El mito es real si levanta un escenario en el que la gente puede representar sus sueños y fantasías.
El mito es siempre mayor que la persona. El mito del Che Guevara es más poderoso todavía que el Che. El mito del ESD es más fuerte que el ESD.
El mito yippie derrocará al gobierno.
El mito hace la revolución. Marx es un mito. Mao es un mito. Dylan es un mito. Los Panteras Negras son un mito.
La gente intenta emular el mito, y saca entonces lo mejor de sí misma.
El secreto del mito yippie es que es absurdo. Su principal declaración es una hoja de papel en blanco.
[…]
Los hippies nos consideran políticos, y los políticos nos consideran hippies. Sólo la derecha nos ve como lo que somos.
[…]

ALGUNOS PIONEROS: BONNIE, CLYDE & ROBERT THEOBALD




Bonnie Parker y Clyde Barrow son los líderes de la Nueva Juventud
 -Jerry Rubin.





Mi objetivo es crear una situación de pleno desempleo: un mundo en el que la gente ya no tenga que soportar un trabajo. Y creo que este tipo de mundo ya está de hecho al alcance de la mano.
-Robert Theobald.

COCINA YIPPIE - ELDRIDGE CLEAVER (*)



Jerry [Rubin] hace que nos riamos al poner en evidencia a los cerdos, porque sabe que cuando la gente empieza a reírse del rey y de los gobernantes, cuando empieza a verlos como un chiste, como una farsa, falta poco para que se alcen en armas y maten a los cerdos y destruyan su poder. Un cerdo ridiculizado es un cerdo muerto, asado al estilo yippie. Eso me va, pero todavía me va más el cerdo a la brasa al estilo del barrio.

- Introducción a Do it de Jerry Rubin (1970)
(*) E. Cleaver era, a la sazón, ministro de comunicación de los Panteras Negras.

ALGUNOS PIONEROS: TEX AVERY & HERBERT MARCUSE





Hoy en día el poder político se afirma por medio de su poder sobre el proceso mecánico y sobre la organización técnica del aparato. El gobierno de las sociedades industriales avanzadas y en crecimiento sólo puede mantenerse y asegurarse cuando logra movilizar, organizar y explotar la productividad técnica, científica y mecánica de que dispone la civilización industrial. Y esa productividad moviliza a la sociedad entera, por encima y más allá de cualquier interés individual o de grupo. El hecho brutal de que el poder físico (¿sólo físico?) de la máquina sobrepasa al del individuo, y al de cualquier grupo particular de individuos, hace de la máquina el instrumento más efectivo en cualquier sociedad cuya organización básica sea la del proceso mecanizado. Pero la tendencia política puede invertirse; en esencia, el poder de la máquina es sólo el poder del hombre almacenado y proyectado. En la medida en que el mundo del trabajo se conciba como una máquina y se mecanice de acuerdo con ella, se convierte en la base potencial de una nueva libertad para el hombre.

La civilización industrial contemporánea demuestra que ha llegado a una etapa en la que «la sociedad libre» no se puede ya definir adecuadamente en los términos tradicionales de libertades económicas, políticas e intelectuales, no porque estas libertades se hayan vuelto insignificantes, sino porque son demasiado significativas para ser confinadas dentro de las formas tradicionales. Se necesitan nuevos modos de realización que correspondan a las nuevas capacidades de la sociedad.

El hombre unidimensional - Herbert Marcuse (1954) [DESCARGAR LIBRO]



YIPPIES GO TO HOLLYWOOD





domingo, 9 de octubre de 2011

ALGUNOS PIONEROS: CHE GUEVARA & DADÁ



Manifiesto CANÍBAL DADÁ
Francis Picabia
(Leído durante la velada Dadá del Teatro de la Maison de l'Oeuvre el 27 de marzo de 1920)

Son todos ustedes acusados; levántense. El orador no puede hablarles sino están ustedes de pie.

De pie como ante la Marsellesa.
De pie como ante el himno ruso.
De pie como ante el God save the King.
De pie como ante la bandera.
En fin, de pie ante DADA, que representa la vida y les acusa a ustedes de querer lo que sea por esnobismo, siempre y cuando cueste caro.

¿Se han sentado todos de nuevo? Tanto mejor, de esta manera podrán escucharme con mayor atención.

¿Qué hacen ustedes aquí, hacinados como ostras serias? Porque ustedes son serios, ¿no es así?

Serios, serios, serios hasta la muerte.

La muerte es cosa seria, ¿eh?

Uno muere como un héroe o como un idiota, que es lo mismo. La única palabra que no es efímera es la palabra muerte. Quieren ustedes la muerte para los otros.

A muerte, a muerte, a muerte.

Sólo el dinero no muere, se va sencillamente de viaje.

Es el Dios, aquel al que se respeta, el personaje serio – dinero respeto de las familias. Honor, honor al dinero: el hombre que tiene dinero es un hombre honorable.

El honor se compra y se vende como el culo. El culo, el culo representa la vida como las patatas fritas, y todos ustedes que son serios, todos ustedes olerán peor que la mierda de vaca.

DADÁ, por su parte, no huele a nada, no es nada, nada, nada.

Es como sus esperanzas: nada.
Como sus paraísos: nada.
Como sus ídolos: nada.
Comos sus políticos: nada.
Como sus héroes: nada.
Como sus artistas: nada.
Como sus religiones: nada.
Silben, griten, rómpanme la jeta, ¿y luego? ¿luego qué? Una vez más diré que son ustedes unos primos. En tres meses, mis amigos y yo les venderemos nuestros cuadros por algunos francos.


sábado, 8 de octubre de 2011

LA NACIÓN DE WOODSTOCK




HOFFMAN: Me llamo Abbie. Soy un huérfano de América.
WEINGLASS: ¿Dónde reside?
HOFFMAN: Vivo en la Nación de Woodstock.
WEINGLASS: ¿Puede decirle al Tribunal y al jurado dónde se encuentra eso?
HOFFMAN: Sí. Es una nación de jóvenes alienados. La llevamos con nosotros del mismo modo que los indios Sioux llevan con ellos su nación. Es una nación dedicada a la cooperación frente a la competencia, a la idea de que la gente debería contar con mejores medios de intercambio que la propiedad o el dinero, de que deberían existir otras bases para la interacción humana. Es una nación dedicada a…
TRIBUNAL: Discúlpeme, señor. Léale la pregunta al testigo, por favor.
TAQUÍGRAFO: “¿Puede decirle al Tribunal y al jurado dónde se encuentra eso?”
HOFFMAN: Está en mi mente y en las mentes de mis hermanos y hermanas. No consiste en propiedades ni en nada material, sino más bien en ideas y en ciertos valores; dichos valores son la cooperación frente a la competencia, y…
SCHULTZ: Eso no nos dice dónde está la Nación de Woodstock, sea ésta lo que sea.
WEINGLASS: Señoría, el testigo la ha identificado como un estado mental y pienso que tiene derecho a definir dicho estado mental.
HOFFMAN: Va a ser un interrogatorio apasionante.
TRIBUNAL: No, queremos su lugar de residencia, si es que lo tiene, su lugar de trabajo, si es que tiene alguna dedicación, o ambos, si es que quiere decir ambos. Bastará con una dirección. Pero nada sobre filosofía o sobre la India, señor. Solo dónde vive, si es que tiene un lugar en el que vivir. Ahora bien, ha dicho usted Woodstock. ¿En qué estado se encuentra Woodstock?
HOFFMAN: Es un estado mental, se encuentra en mi mente y en la de mis hermanos y hermanas. Es una conspiración.
[…]
WEINGLASS: ¿Puede decirle al Tribunal y al jurado su edad actual?
HOFFMAN: 33 años. Soy un hijo de los 60.
WEINGLASS: ¿Cuándo nació?
HOFFMAN: Psicológicamente, en 1960.
[…]
WEINGLASS: ¿Puede decirle al Tribunal y al jurado cuál es su actual ocupación?
HOFFMAN: Soy un revolucionario cultural. Bueno, la verdad es que soy acusado… a tiempo completo.

[Declaración de Abbie Hoffman ante el tribunal encargado de juzgar la ‘conspiración de Chicago’, 15 de octubre de 1969. Voices of the Chicago Eight. A generation on Trial – Tom Hayden et alii] 

* * *



Fred Weintraub, el ejecutivo de la Warner Brothers responsable de la película de Woodstock, me dijo que el estudio había tomado conscientemente la decisión de “purgar” en la versión final todo lo que oliese a política. En la pantalla no podían verse las enfermerías o aparecer los radicales.
[…] Fred no era tonto. Había luchado en las montañas con Castro, e incluso pasado algún tiempo en las cárceles de Batista. Ahora trabajaba para la Warner Brothers. Así que, mientras mi libro [Woodstock Nation] retrataba Woodstock como un grito de batalla para legalizar la hierba, detener la guerra y enfrentarse a una cultura decadente, la película se dedicaba a ensalzar el poder de la música rock y la corrección del capitalismo. Solo ex-radicales como Fred Weintraub, Jann Wenner, que había echado los dientes en Ramparts, y Bill Graham, que empezó trabajando en la San Francisco Mime Troupe, eran lo bastante listos para darse cuenta, tan temprano, de que la música rock podía desempeñar un papel político importante. Eran dignos adversarios en la lucha por los corazones y las mentes de los jóvenes, y triunfaron con facilidad en la guerra iconográfica de Woodstock.
Por supuesto que el rock como revolución era una de las mayores ficciones de la época. Su elevada energía te hacía sudar, te ponía todo cachondo y cabreado. Te hacía sentir parte de algo muy grande. Pero no era una revolución. Las revoluciones no se diseñan en los estudios de la industria de la comunicación. Esto es lo que se llama un buen negocio, y el contenido de la revolución nunca puede ser un buen negocio, aunque sí puede serlo su forma. Mick Jagger puede cantar todo lo que quiera sobre la lucha en las calles; tiene talento y está dotado para el escándalo. Pero probablemente inspiró a más jóvenes a que se hicieran millonarios que a derribar el sistema. Solo haciendo un montón de pasta podían siquiera soñar con alcanzar el estilo de vida de los Stones. El amor al chocolate te convierte en fuera de la ley; el amor al rock solo te convierte en un buen consumidor. Solo era “revolucionario” porque nosotros decíamos que lo era.

[Soon to be a Major Motion Picture – Abbie Hoffman]


ALGUNOS PIONEROS: MARSHALL MCLUHAN & LOS HERMANOS MARX





Los yippies somos marxistas. Seguimos la tradición revolucionaria de Groucho, Chico, Harpo y Karl.
Lo que los yippies hemos aprendido de Karl Marx (el más notorio agitador comunista, barbudo, melenudo y hippie) es que debemos crear un mito espectacular en torno a la revolución.
Karl escribió y cantó su propio disco de rock, y lo llamó 'El manifiesto comunista'.
'El manifiesto comunista' es una canción que ha derrocado gobiernos.

['Do it!. Escenarios de la Revolución' - Jerry Rubin]

Tras tres mil años de explosión mediante tecnologías mecánicas y fragmentarias, el mundo occidental ha entrado en implosión. En las edades mecánicas extendimos nuestro cuerpo en el espacio. Hoy, tras más de un siglo de tecnología eléctrica, hemos extendido nuestro sistema nervioso central hasta abarcar todo el globo, aboliendo tiempo y espacio, al menos en cuanto a este planeta se refiere. Nos estamos acercando rápidamente a la fase final de las extensiones del hombre: la simulación tecnológica de la conciencia, por la cual los procesos creativos del conocimiento se extenderán, colectiva y corporativamente, al conjunto de la sociedad humana, de un modo muy parecido a como ya hemos extendido nuestros sentidos y nervios con los diversos medios de comunicación. Que la extensión de la conciencia, que tanto buscaron los anunciantes de determinados productos, sea «algo bueno» es una cuestión que no admite sino una amplia respuesta. Difícilmente podrían tratarse las cuestiones sobre las extensiones del hombre sin considerarlas todas a la vez. Cualquier extensión, sea de la piel, de la mano o del pie, afecta a todo el complejo psíquico y social. 

[Comprender los medios de comunicación – Marshall McLuhan] 



viernes, 7 de octubre de 2011

ALGUNOS PIONEROS: W. C FIELDS & LENNY BRUCE



GrandPa Yippie: W. C. Fields




Uncle Yippie: Lenny Bruce

 

El cómico Lenny Bruce (1925-1966): Un santo ateo - Patricio Pron


Excepto por un período de dos años durante su adolescencia en el que trabajó en una granja y por los tres años que sirvió en la Marina durante la Segunda Guerra Mundial, Lenny Bruce tuvo a lo largo de su vida un solo oficio, el de provocar mediante las palabras. El cómico, nacido el trece de octubre de 1925 en Wantagh, Nueva York, como Leonard Alfred Schneider, comprendió muy pronto el poder transformador de las palabras y el efecto liberador que algunas de ellas tenían cuando eran utilizadas en un escenario. "Es la supresión de la palabra la que le da su poder, su violencia y su vicio", dijo refiriéndose a todas ellas, pero en particular a aquellas que, como "cocksucker" y "fuck" le llevaron a ser conocido como "el comediante más sucio de los Estados Unidos", a la persecución policial, la proscripción tácita y finalmente a un más que probable suicidio. Los cuatro procesos por obscenidad que se llevaron en su contra entre 1961 y 1964 dejaron un saldo monstruoso de más de tres mil quinientas páginas de transcripciones, veintitrés abogados defensores, catorce abogados de la acusación y cuarenta y un jueces involucrados en diferentes instancias, pero también un ícono de la contracultura: el filósofo desobediente, el santo drogadicto, el cruzado contra la hipocresía, la víctima de un linchamiento que se hizo un hueco en el poema "Aullido" de Allen Ginsberg y en la portada de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band de The Beatles y cuya lucha por la libertad de expresión contribuyó a moldear la cultura norteamericana tal como la conocemos hoy en día.

LA BESTIA ANDA SUELTA

Su impacto en ella hubiera sido nulo, sin embargo, de no haber sido porque Lenny Bruce utilizó la insensibilidad del público en los locales de striptease en los que trabajó tras abandonar el circuito amateur –en el que competía con el camarero que cantaba "Sorrento" hasta quedarse azul o con el que tocaba canciones patrióticas con una patata– para comprobar los límites de lo aceptable en comedia, y luego ir más allá. Mientras los críticos condenaban su utilización de palabras "sucias", el público comenzó a alentarlo a improvisar aún más, abandonando los retruécanos y otras formas convencionales de humor; así, Bruce fue desarrollando un estilo más y más personal basado en la libre asociación y la alternancia de expresiones yiddish con la jerga de los músicos de jazz y de los bajos fondos, en una renuncia explícita al uso anglosajón y protestante del idioma. Su inconformismo, que compartía espíritu con el de escritores como Jack Kerouac y Allen Ginsberg, y su fraseo, que recordaba al del bebop, encontraron su audiencia más sensible en San Francisco, la capital del movimiento "beat". Su aguda percepción de la hipocresía de la sociedad de su tiempo, que lo llevaba a abordar tópicos como el temor al comunismo, la segregación racial, la religión organizada y la persecución de la sexualidad y el consumo de marihuana, lo convirtieron en alguien "hip". Su reacción fue típica: radicalizar su pensamiento aún más hasta hacer de la provocación un estilo.
 

 


QUÉ ES EL TEATRO DE GUERRILLA (I)




Este uso del teatro como medio para la protesta política había sido teorizado por Ron Davis en un manifiesto de mayo de 1965: Guerrilla Theater. El título, que conocerá el éxito más allá de las fronteras americanas, había sido sugerido por Peter Berg, impetuoso y genial miembro de la compañía, a la que pertenecía desde hacía un año, y cuya cultura política y agudeza crítica constituyen uno de sus elementos motores. [...] "Teatro guerrilla” o cómo movilizar el teatro y a los artistas en torno a la idea del cambio político y social. El manifiesto propone un programa en tres puntos: enseñar el cambio y ser uno mismo ejemplo de él; retomar la visión brechtiana del teatro –el arte sirve siempre, consciente o inconscientemente, a fines políticos-; la compañía, en cuanto grupo, debe ser un modelo del cambio en el que cree. Para cumplir con dicho programa, formar parte de la Mime Troupe implica formarse políticamente y aceptar que la compañía muestre su proximidad a ciertas organizaciones políticas. Ron Davis no duda en abrir las puertas de los locales de la Mime Troupe a los SDS, al colectivo de cineastas y fotógrafos independientes Newsreel, a la New School, proyecto de universidad libre que responde a las reivindicaciones del Free Speech Movement, ni tampoco en participar en ella concretamente con el curso que ofrece en 1964, titulado… arte y política.

Ron Davis, que simpatiza con la revolución cubana, no duda tampoco en referirse al Che Guevara y a sus técnicas de guerrilla: estar equipado de tal forma que uno pueda retirarse lo más rápido posible, elegir el terreno de ataque… Un escenario que se instala rápidamente –algunas tablas y un telón pintado por los propios actores-, los parques como terreno de juego y una compañía de artistas politizados que entra en acción / actúa (el inglés utiliza el verbo to act para significar “hacer teatro”) como la vanguardia de la revolución cultural que vendrá.

[Los Diggers. Revolución y contracultura en San Francisco (1966-1968) - Alice Gaillard]

jueves, 6 de octubre de 2011

YIPPIE, LA PELÍCULA (1968)

Tras las manifestaciones contra la Convención Demócrata de Chicago en el año 1968, el ayuntamiento filmó una pantomima a la que dio el título de What Trees Did They Plant? (¿Qué árboles plantan?). Las emisoras de televisión que emitieron la película se vieron obligadas por ley a ofrecer el mismo tiempo de programación a aquellos que defendían una posición diferente. Uno de los grupos implicados fue el Youth International Party o Yippies, que presentó el siguiente cortometraje como respuesta. Paul Krassner se encargó de escribir el guión y Abbie Hoffman de producirlo y dirigirlo.






AQUÍ puede verse una versión alternativa de la película y, desde AQUÍ, descargarse.

Y ABBIE DIJO... ¡YIPPIE! (ENTRE OTRAS COSAS)



P.- ¿Recuerda lo que dijo el Sr. Hoffman en el transcurso de la conversación?

R.- Yippie... entre otras cosas. Dijo que la política se había convertido en teatro y magia; que la manipulación de la imagen a través de los medios de comunicación era lo que estaba confundiendo e hipnotizando a los americanos hasta hacerles aceptar una guerra en la que, en realidad, no creían; que la gente vivía de un modo que resultaba intolerable para los jóvenes; un tipo de vida que implicaba brutalidad y violencia policial, así como también violencia a mayor escala en Vietnam, y que lo que nosotros, por nuestra parte, podíamos hacer era reunirnos en Chicago e invitar a maestros a dar su punto de vista sobre lo que no funcionaba bien en este planeta, sobre lo que podíamos hacer para acabar con la guerra del Vietnam; a exponer distintas ideas para conseguir que la sociedad fuera más sagrada y menos comercial, menos materialista; lo que podíamos hacer para elevar o mejorar la calidad de la trampa en la que nos sentíamos cogidos a medida que la población crecía y la política se volvía más y más violenta y caótica.

[Testimonio en Chicago - Allen Ginsberg]

LOS YIPPIES NO EXISTEN



"La gente, incluso algunos camaradas del movimiento contra la guerra, decía: 'Sois un no-grupo. No existís'. Cuando los periodistas nos acusaban de lo mismo, respondíamos: 'Tenéis razón. Esto es magia. Sencillamente ocurre. Sencillamente, nos alzamos desde las cloacas".

[Soon to be a Major Motion Picture - Abbie Hoffman]

In the Time of Job when Mammon was a Yippie



In the time of Job when Joseph was a chippy
All the sons of Pharaoh's were kings
The word was passed around
that Mammon was a yippie
And papin had to learn a few things

First there was a light coming out
from Moses
And Abraham was playing the stooge
With pilot on the right and Mary and her roses
Had a reputation to lose

Oh my dozy rosie eyes
Screw me I'm a tuba
Free as a beanstalk
Coogan flipped for, get down on your knees and love,
and love the man

Mary said to Joe there ain't no play
that's easy
You want to see them fall for the tricks
All we got to do is let them take it easy
And make like he's working for kicks

When they know Job got up, the boss is in Ginea
Knew they had a fish on the hook
Went calling all the boys
And sold them the idea
To write the story down in a book

Oh my dozy rosie eyes
Screw me I'm a tuba
Free as a beanstalk
Coogan flipped for, get down on your knees and love,
and love the man

repeat