miércoles, 7 de marzo de 2012

Los Indios que invadieron Europa - Pablo Iglesias Turrión (2004)


 
Dos objetivos se plantean en esta ponencia. En primer lugar, trataremos de dar una explicación general de la influencia del neozapatismo sobre los movimientos contra la Globalización económica, particularmente en Europa. En segundo lugar, llevaremos a cabo una aproximación a algunas de las experiencias de acción colectiva del movimiento italiano de los tute bianche y explicaremos cómo el discurso del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (E.Z.L.N. o EZ en adelante) ha influido en la praxis de acción de este grupo.


martes, 6 de marzo de 2012

Siete piezas sueltas del rompecabezas mundial - Subcomandante insurgente Marcos


"La globalización moderna, el neoliberalismo como sistema mundial, debe entenderse como una nueva guerra de conquista de territorios", plantea el Subcomandante Marcos en Siete piezas sueltas del rompecabezas mundial.

Cuando menos 7 de esas piezas pueden reconstruirse y alentar la esperanza de que este conflicto mundial no termine con el rival más débil: la humanidad.

La una es la doble acumulación de riqueza y de pobreza, en los dos polos de la sociedad mundial. La otra es la explotación total de la totalidad del mundo. La otra tercera es la pesadilla de una parte errante de la humanidad. La cuarta es la nauseabunda relación entre crimen y Poder. La quinta es la violencia del Estado. La sexta es el misterio de la megapolítica. La séptima es la multiforme bolsa de resistencia de la humanidad contra el neoliberalismo.


lunes, 5 de marzo de 2012

El Viejo Antonio - Sucomandante insurgente Marcos




Cuentos para una soledad desvelada.
Textos del Subcomandante insurgente Marcos

Hablando de grandes dioses, ya aparece el Viejo Antonio acompañado de los primeros, los que nacieron el mundo. Siempre fumando, caminando a veces y en veces platicando, el Viejo Antonio se sienta esta noche conmigo. Con él se sientan junto conmigo todos los hombres y mujeres de morena sangre en corazón digno. Para platicarnos la lucha y sus tiempos de esta noche diez años atrás. La noche en que, conmigo, el Viejo Antonio camina por entre el lodo, machete en mano. ¿Dije que camina conmigo el Viejo Antonio?

Mentí entonces, no conmigo camina, yo le voy detrás. No así empezamos a caminar esa noche. Primero nos perdimos. El viejo Antonio me invitó a correr venado y lo corrimos, sí, pero no lo alcanzamos. Cuando nos dimos cuenta ya estábamos en medio de la selva, en mitad de la lluvia, cercados por la noche.
— Nos perdimos — digo inútilmente.
— Sí pues — dice el Viejo Antonio que no parece muy preocupado porque ahí nomás hace casita con una mano al fuego con que la otra enciende su cigarrillo.
— Tenemos que encontrar el camino de regreso — me escucho decir y agrego — traigo la brújula — como si dijera "tengo móvil por si quieres un aventón".
— Sí pues — dice de nuevo el Viejo Antonio como dejándome la iniciativa y mostrándose dispuesto a seguirme.
Yo recojo el desafío y me declaro dispuesto a hacer gala de mis conocimientos guerrilleros de dos años en montaña. Me arrincono bajo un árbol. Saco el mapa, el altímetro y la brújula. Como hablando en voz alta, pero en realidad alardeando frente al Viejo Antonio, describo alturas sobre el nivel del mar, cotas topográficas, presión barométrica, grados y puntos visados y otros etcéteras de lo que los militares llamamos "navegación terrestre". El Viejo Antonio no habla, está a mi lado, sin moverse, supongo que me escucha porque no ha dejado de fumar. Después de un rato de alardes técnicos y científicos, me pongo de pie y con la brújula en la mano señalo hacia un rincón de la noche, diciendo con firmeza y echando a andar en esa dirección:
— Es por ahí.